NUESTRA AMIGA LA ORTIGA
Para los agricultores orgánicos la elaboración del purín de ortiga debería de ser como cuando en el parvulario te ensañan a dibujar cuadrados y triángulos. Ósea, empecemos por el principio; y el producto básico que alegrará nuestra infancia como hortelanos orgánicos será este purín.
Ortiga. Urtica Dióica si queremos ser más técnicos, no recuerdo bien cuando aprendí a reconocer esta planta; recuerdo cuando le enseñe a mi hermana a reconocerla: «Ven coge esta planta, vas a ver…». Abunda en tierras húmedas, aparece en huertos y en los rincones de los jardines, incluso brota entre el asfalto. Muchos la detestan (y el sentimiento se puede comprender) pues toda la planta esta cubierta por pelillos urticantes (de ella proviene esta palabra) que irritan y hacen picar la piel al tocarla.
Pero tiene mil beneficios. En primer lugar nos indica que el terreno es rico en nitrógeno y muy apto para el cultivo hortícola, es una buenísima verdura con un sabor que siempre me recordó al bacalao, sus hojas son el perfecto acolchado para las patatas y aquellas que nazcan entre el ortigal estarán libres de enfermedades, todo esto sin mencionar sus propiedades medicinales (diurética) y el tema que hoy nos ocupa.
COMO COGERLA Y EMPLEARLA
Unos guantes de goma y problema resuelto. Ya podemos coger, cosechar, arrancar o transplantar la ortiga sin ortigarnos. Una vez cortada, se convierte en inofensiva tras un par de horas y perfectamente comestible tras un simple escaldado. Seca, podremos conservarla por meses.
Como curiosidad os diré que, si nos ortigamos busquemos a nuestro alrededor la menta silvestre o mentastro, la cual crece cerca de la ortiga, y nos frotemos con sus hojas la urticaria, relajará el escozor al instante. Y que antiguamente se flagelaba con un manojo de ellas los riñones de los aquejados por lumbalgias (yo lo probé, pero al final me decanté por el yoga).
Pues eso, con nuestras ortigas cosechadas y con nuestra circulación sanguínea mucho más fluida comenzaremos a fabricar nuestro purín.
Cogemos un buen montón de ortiga fresca (si la tenemos seca usaremos la mitad), lo ideal es 1kg por cada 10 l de agua, pero con menos cantidad también funciona. Ponemos la ortiga en un balde o bidón y añadimos el agua, preferiblemente de lluvia. Y lo dejamos ahí tal cual, si la temperatura es superior a 20º en unas horas comenzará a fermentar. Si hace mucho calor, lo colocaremos a la sombra.
Cuando volvamos a verlo al día siguiente olfatearemos un penetrante y pestilente olor. Sobre la superficie se ha formado una espumilla ¡La cosa marcha bien! Lo removemos con un palo de vez en cuando.
Podemos esperar a que la fermentación finalice, esto ocurre cuando deja de formar espumilla, pasada una semana más o menos. Sacamos entonces las ortigas (y filtrando el agua) si no queremos que comience un proceso de putrefacción. O podemos retirar antes las ortigas para frenar la fermentación antes de tiempo, en este caso el purín es más débil.
Lo que a mí me gusta hacer es lo siguiente: al segundo o tercer día de fermentación (me guío por el olor) saco parte del purín, lo paso por un paño para filtrarlo y lo pongo en una botella con pulverizador (éste para de fermentar). El resto lo dejo que continúe con su proceso.
USO DEL PURÍN DE ORTIGA:
En el caso de solanáceas esto me funciona muy bien: fumigo dos (o tres) días por la mañana y por la tarde, coincidiendo con un periodo en donde no estoy regando las plantas. Después de estos días de fumigación, riego abundantemente las plantas con el resto del purín que ha fermentado por dos o tres días más.
De este modo uso el purín directamente y sin diluir (por vía foliar) y diluido solo 1/3 o ¼ para el riego. Esta forma es muy buena cuando las plantas están en pleno desarrollo (no muy pequeñas), el empujón que les da es espectacular. Pasados 15 o 20 días repetimos el proceso. Y una vez que las plantas comienzan a echar flores y dar frutos es mejor usar el purín diluido 1/10 por vía foliar y 1/5 para el riego.
Es muy recomendable su uso en primavera y a principios del verano en nuestro huerto y frutales. Rocíar con él las patatas y os lo agradecerán.
BENEFICIOS DEL PURÍN DE ORTIGA:
Pulverizado es un buen abono foliar que revitaliza la planta así como la protege frete a enfermedades criptogámicas como el Midium, el Oidium o la Botritis. También es buen repelente contra insectos perjudiciales, sobretodo contra la mosca blanca, la araña roja, pulgones y ácaros; pero no hay que pasarse al usarlo sobre repollos y berzas pues su olor atrae a la mosca de la col.
Poco diluido se añade al riego como abono radicular. Aquí combina muy bien con decocción de cola de caballo, pero por vía foliar yo prefiero alternarlos. Así como con la decocción de ajo, los microorganismos u otros compuestos y preparados mágicos que ya iré comentando en el futuro.
También se puede dejar madurar por varias semanas, su olor se volverá mucho más desagradable y habremos de tener mucho cuidado con su uso. Esta opción puede ser recomendable si la ortiga no abunda en nuestra zona y queremos aprovechar su poder al máximo, pero si tenemos de sobra… ¡No lo dudes! Un purín de ortiga al mes te hará olvidarte de casi todos tus problemas.
Adelante amigxs hoertelanxs, os animo a probar.

Yo lo he dejado fermentar sin temoverlo y me he pasado de tiempo. Tengo que tirarlo por algún sumidero o puedo tirarlo en la compostera?
Cuando nos pasamos de tiempo, sin retirar las ortigas o envasarlo libre de oxigeno, es que pasamos de la fermentación a la putrefacción. Esto se nota mucho por que el olor va cambiando.
Tras los 3 primeros días ya no es recomendable aplicarlo directo a las hojas. Se puede abonar con el el suelo. Pero si huele mucho a podrido es por que las bacterias patógenas han ganado la carrera a las regenerativas.
Yo lo tiraría al compost o a la tierra (no muy cerca de los cultivos).
Puedes leer el apartado microorganismos y simbiosis para más información.
Y puedes volver a probar, ahora hay mucha ortiga.