Ayer Sábado las vecinas de Mota del Cuervo, en la provincia de cuenca, se sumaron al reto colectivo de «La Gran Bellotada Ibérica» y sembraron bellotas en las tierras manchegas que, en tiempos de Cervantes hubieron de estar bien provistas de encinares y que ahora, tristemente escaean.
En colaboración con la Plataforma Pueblo Sostenible y con el Ayuntamiento de la localidad, se sembrarón alrededor de unas 3.000 bellotas de los géneros Quercus Ilex y Quercus Coccifera, o lo que es lo mismo Encinas y Coscojas. O como decimos en Mota, Carrascas y Chaparros.
Unas treinta vecinas de la localidad acudieron a colaborar de forma totalmente voluntaria, en una preciosa y soleada tarde, en un ambiente ameno y agradable durante el cual pudimos además afianzar las amistades que nos unen con nuestras vecinas. Cada día somos más las que nos sumamos a marcar la diferencia con pequeños actos por el futuro. Por el clima del futuro, por el futuro de nuestra tierra y por el futuro de nuestras hijas.
Parecía una ardua tarea al principio pero la caja, que llegó llena de bellotas (y algunos trozos de setas que sirvieron para micorrizar las bellotas) terminó completamente vacía gracias a la dedicación de las moteñas. Hombres, mujeres, niños y niñas de todas las edades y condiciones; las buenas obras no tienen límites. Incluso hubo quien vino desde Madrid para sumarse a la propuesta y conocer de paso estas bellas tierras.
Tras la siembra, la tarde finalizó con un encuentro más íntimo entre las participantes en el edificio de «La Tercia», las cuales vimos juntas el cortometraje «El hombre que plataba árboles» basado en el cuento de Jean Giono y comimos un provechoso tentempié de muy ricas y variadas viandas en el que tampoco faltaron las dulces bellotas de nuestra tierra.
Una jornada de actividad saludable, compañerismo, colaboración con nuestra madre Naturaleza y conciencia; que esperamos se repita muchas más veces.
