Son muchas las veces que nos sorprendemos al descubrir que de un día para otro una legión de gusanillos nos ha invadido las coles o que a las hojas de los calabacines les aparece un polvillo blanco. Por muy buenas que sean nuestras prácticas permaculturales y por mucho que se parezcan nuestros métodos a los modos naturales, será muy difícil que la enfermedad no haga su acto de presencia en alguna ocasión. ¡Que no cunda el pánico! Todo tiene remedio y mi propuesta de hoy será la «crem» de la «crem» en cuanto a fitosanitarios caseros se refiere.

Cuando una plaga o enfermedad comienza a atacar a las plantas de nuestro jardín la reacción más normal suele ser el preguntarse « ¿Que he echo mal?». Es entonces cuando la memoria se mezcla con la imaginación y nuestra mente comienza a crear universos paralelos en los que nuestras plantas seguirían sanas si hubiésemos hecho esto u aquello. «Tal vez he echado demasiado abono, o tal vez las sembré muy tarde, o debería haberlas regado menos…» ¡Baja del árbol Felipe! Y deja de pensar en lo que has hecho mal, que es igual de fácil que pensar en lo que has hecho bien.
Cuando estos animalitos deciden pegarse a las plantas del patio tiene uno dos opciones:
La primera es no hacer nada y por extraño que parezca es la opción más difícil.
Pero si no tienes la paciencia suficiente como para ver tu cultivo devorado aquí os dejo un pequeño recetario de alta cocina para andar por casa. 7 deliciosas recetas con las que poder dar de comer a vuestras plantas y de este modo invertir un poco el proceso alimenticio (que bien se lo merecen).
1- SOPA DE JALAPEÑOS, CHILES Y PIMENTÓN PICANTE
Ingredientes:
300g de jalapeños verdes
30g de chiles
Una cucharadita de pimentón picante
3l de agua
¡Muy importante guey si no eres mejicano usa guantes de goma durante todo el proceso!
Cortar los jalapeños por la mitad y añadir al agua hirviendo sin quitarles ni semillas ni rabillos. Machacar los chiles en el almirez y añadir también al agua. Poner una tapa y dejar hervir por una o dos horas. Añadir el pimentón, remover y dejar reposar durante 24 horas. Colar la sopa, pasarla por un filtro de café (así evitaremos obstruir el pulverizador) y guardar en botellas de vidrio.
Tendremos un potente insecticida que utilizar en acción directa contra insectos como pulgones, hormigas, gusanos y larvas. Lo utilizaremos diluido al 10% a primera hora de la mañana. Es mejor hacer alguna prueba con algunas hojas pues si esta muy concentrado puede quemar la planta.
2- DECCOCIÓN DE AJO CON AROMAS DE LAUREL Y CILANTRO
Ingredientes:
Una cabeza de ajos
Unas hojas de laurel
Una cucharadita semillas de cilantro
2l de agua (de lluvia o manantial)
En un almirez machacar los dientes de ajo uno por uno sin quitar la piel, así como los granos de cilantro y añadir al agua. Añadir también las hojas de laurel y dejarlo todo macerando durante 24 horas. Pasado este tiempo hervir durante 20 minutos. Dejar enfriar, filtrar el agua y embotellar. Conservar a la sombra. Aplicaremos la mezcla en la mañana o el atardecer diluida entre el 10% o 50% contra pulgones, hormigas, para repeler moscas e insectos y como fungicida.
3- INFUSIÓN DE AJENJO A LA SAL
Ingredientes:
300g de Ajenjo (Artemisa Absinthium) verde o 30g de Ajenjo seco
1 o 2 cucharadas de sal
1l de agua (mejor de lluvia)
En un cazo llevamos el agua a ebullición, echamos el Ajenjo, tapamos el cazo con su tapa o un plato y dejamos que se enfríe. Una vez fría filtramos la infusión. Añadimos sal y removemos hasta saturar la mezcla (la sal ya no se diluye y se queda abajo del cazo).
Usamos aquí la unión de dos fuertes acaricidas (el Ajenjo es muy buen insecticida y la sal destruye las membranas de insectos blandos y bacterias) que podemos usar sin diluir, contra pulgones, ácaros, gusanos, hormigas y cochinillas. ¡Atención! La sal en el huerto ha de usarse de modo muy excepcional, la usaremos de forma localizada y solo si otros remedios fallan.
4- LECHE CON CANELA
Ingredientes:
50ml de leche
50ml de suero de leche
Una cucharada de canela en polvo
1l de agua (mejor de lluvia o manantial)
Mezclar todos los ingredientes y remover bien para que la canela se disuelva (también se puede calentar un poco del agua, diluir aquí la canela y luego agregar al resto).
Esta mezcla es un efectivo fungicida que utilizar para alejar el mildiu y el oidio de plantas como tomateras o viñas. Lo usaremos sin diluir inmediatamente después de su elaboración.
5- PAN DECONSTRUIDO
Ingredientes:
25g de levadura de pan (o masa madre)
Una cucharada de harina
1l de agua (sin cloro)
En un bol deshacer la levadura junto a la harina. Calentar el agua hasta unos 25-27ºC, añadir el contenido del bol y remover enérgicamente hasta que no queden grumos. Dejamos reposar esta «agua de pan» en un lugar caldeado durante la noche y lo aplicamos a la mañana siguiente.
Este es un sencillo inóculo de microorganismos con el que reforzar la microbiota de nuestras plantas y de nuestro suelo. Es muy efectivo para impulsar la germinación y el crecimiento de las jóvenes plantas en nuestros semilleros. (Ver Microorganismos y Simbiosis).
6- HUMUS LIGERO DE GARBANZOS Y FRIJOLES
Ingredientes:
Garbanzos y habichuelas como para poner un buen potaje
Agua (los garbanzos y fréjoles nos los vamos a comer así que aquí si que es muy importante que el agua no tenga cloro, usaremos agua de lluvia de alguna buena fuente o manantial)
Ponemos nuestras legumbres en agua la noche de antes como solemos hacer normalmente para cocinarlas al día siguiente. Colamos el agua y la guardamos. Y con las legumbres nos hacemos un buen guiso con unas patatas, zanahorias, calabaza, puerro… ¡y un toque de cominos para reducir los gases!
Una vez que nos hayamos comido nuestro potajico nos acordamos de nuevo del agua que habíamos guardado. El agua de poner en remojo las legumbres es un maravilloso enraizante natural. Añadiendo este agua al riego de nuestros esquejes aumentaremos considerablemente nuestros éxitos como reproductores.
7- CRISTALES DISUELTOS DE BICARBONATO SODICO
Ingredientes:
Bicarbonato
Agua
Disolver bicarbonato sódico en agua y fumigar con esta las plantas para protegerlas contra hongos como el mildiu.
Tanto este fungicida como el de sal son muy fuertes contra la vida microbiana, contra los patógenos pero también contra los EM (microorganismos efectivos) tanto en la planta como en el suelo, así que restringiremos su uso a casos concretos. También es buena medida no fumigar toda la planta sino pasar un pincel mojado en la solución únicamente a las hojas afectadas por el hongo.
Espero que os haya gustado este pequeño recetario. Sé que se queda bastante corto y que (como mucho de lo que escribo) parece un poco coña, pero nada más lejos de la realidad. Sobretodo lo que pretendo es que hagamos una pequeña reflexión sobre como trabajamos con nuestros cultivos y como en ocasiones lo más fácil, barato y además divertido puede también ser lo más efectivo. Os animo a que sigáis investigando y a que todo hortelano se convierta en alquimista de regadera, pues poco a poco todas estas recetas se irán especializando, concretando o reinventando.
Un abrazo para todxs lxs permamigxs que leen de vez en cuando los devaneos de este zumbao. Os deseo que en este nuevo año cosechéis amor a raudales.
¡Feliz 2019!

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