Micro-Invernaderos a prueba de ciclones

Hoy quiero compartir con vosotras esta manualidad. Es muy entretenida de hacer, muy útil en estos días inciertos -en lo que al tiempo se refiere- y una forma de no producir desechos, dando un nuevo uso a las garrafas de plástico.

Para hacer nuestros Micro-Invernaderos necesitamos:

Unas garrafas de agua recicladas -yo me he paseado por todos los contenedores amarillos del pueblo-.

Unas tijeras.

Una aguja de coser esparto -ya no abundan, pero algo se puede encontrar en las ferreterías-.

Un hilo de cáñamo.

Unos trozos de bolsas de plástico -recicladas, o compostables-.

Arena.

Y manos a la obra.

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Quitamos el tapón de la garrafa. Podemos también hacer unos agujeritos hincando la tijera aquí y allá para facilitar cierto flujo de aire. Cortamos la base de la garrafa.

Luego vamos cortando nuestras bolsas de plástico en trocitos cuadrados, más o menos del tamaño de una servilleta. Ponemos un puñado de arena en el centro de cada cuadrado. Doblamos las esquinas, la cerramos bien hasta formar una bolsita y la atamos con el hilo de cáñamo.

El otro extremo del hilo lo hemos anudado a la aguja gorda. Con ella atravesamos una esquina de la garrafa, por la parte inferior. Pasamos el hilo por dentro y lo sacamos por otro agujero, así:

Lo anudamos, cortamos el trozo largo que sigue unido a la aguja… ¡y listo!

Y lo repetimos tres o cuatro veces con cada garrafa.

Con tantas garrafas como deseemos. Una solución sencilla y efectiva.

La ventaja de estos micro-invernaderos es que se pueden poner y quitar con mucha facilidad. No los tumba el viento por muy fuerte que sople -esperemos-. Y también podemos usarlas, aparte de como invernaderos para nuestras plantitas, como pequeños cortavientos. Podemos pasar los tutores de pimientos por la boca de la garrafa. O poner una caña si queremos asegurarnos de que los vientos huracanados no las moverán.

Luego en verano, acostumbro a insertarlas todas en una caña bien clavada al suelo -como una especie de escultura abstracta-, para que no molesten por aquí y por allá. Y son muy duraderas, podemos usarlas durante años y años, dando así una nueva y prolongada vida a estos residuos plásticos que no siempre siguen los convenidos trámites para su correcto reciclado.

Os invito a probar y dejarme un comentario, a mi me han sido muy útiles.

Y mis plantitas están muy calentitas.

Abrazos para tod@s!

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